miércoles, 19 de agosto de 2015

Identificación y análisis del potencial educativo de un caso de cooperación en red





Identificación y análisis del potencial educativo
 de un caso de cooperación en red.

Mónica G. Chapilliquén Rodríguez
Mario A. Cartagena Beteta

1.    Descripción del caso:

Programa “Compartim”: Trabajo colaborativo en la Administración Pública[i]

   El Departamento de Justicia de la Generalidad de Cataluña de España presenta problemas de gestión del conocimiento individual y organizativo. Algunos indicadores que se pueden señalar son: (1) la carencia de conocimiento del contexto para la administración pública, rutinas administrativas, la generación de un conocimiento a partir de la experiencia de forma individualizada y (2) la escasa cultura organizacional debido a la rigidez organizativa y elevada jerarquización administrativa.
En este contexto, el Programa “Compartim” se presenta como una experiencia iniciada en el año 2005 por el Centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada (CEJFE) del Departamento de Justicia de la Generalidad de Cataluña.  Para ello se consideró:
·      Un e – moderador y coordinador del ámbito para las comunidades de trabajo.
·      Un entorno colaborativo en línea: la plataforma e – Catalunya.
De esta manera se logró formar Comunidades de Práctica de acuerdo a los rubros profesionales de la administración pública, con los cuales se logró:

·      Recoger sistemáticamente el conocimiento generado del proyecto
·      Constituir un repositorio de buenas prácticas.

Con esta experiencia se obtuvieron diferentes productos por cada comunidad (psicólogos, mediadores de justicia juvenil, bibliotecarios judiciales, etc), que permitieron mejorar el servicio que bridaban, tenían un mayor impacto organizativo y se evidenciaba la participación activa de todo el colectivo profesional.

2.    Potencial cooperativo del caso:

En el desarrollo de la experiencia se observó:

·      Activación de 15 Comunidades de Práctica que reúnen a más de 1000 profesionales.
·      Creación de un e-moderador y una plataforma para el trabajo colaborativo.
·      Generación del banco de buenas prácticas profesionales, bibliotecas y centros de documentación.
·   Aplicación de la política de incentivos por la participación en el proyecto, para e – moderadores (incentivo económico) y para los participantes activos (certificación).
·      Interdependencia positiva: para lo cual fue clave el apoyo del e-moderador.
·      Responsabilidad individual y grupal en las actividades programadas.
·      Interacción permanente en la plataforma creada y de manera presencial durante el trabajo diario.
·   Aprendizaje de habilidades como: ejercer la dirección, tomar decisiones, manejo de conflictos, sentirse motivados, etc.
·      Evaluación grupal frente a las metas planteadas como colectivo.
·      Realización de jornadas de buenas prácticas al final del proyecto, en la que se difunde, al colectivo profesional el nuevo conocimiento disponible.
·      La inversión de los recursos en función del éxito obtenido.

3.    Aplicación en educación:

La experiencia presentada se puede aplicar al contexto educativo en docentes y estudiantes.

En ambos casos, se puede elegir una plataforma de aprendizaje de fácil acceso y manejo para que la interactividad sea fluida. En el caso de los docentes, se debe fomentar la formación de comunidades de manera espontánea, de manera autónoma y a partir de las necesidades particulares. Cada comunidad, liderada por un coordinador de comunidad, tendrá como propósito o meta común compartir experiencias de trabajo en el aula, así como información de interés común.

De esta manera, el trabajo docente asume una orientación a partir de la interacción entre los miembros de la comunidad apoyados por la creación de repositorios de buenas prácticas docentes (por ejemplo, http://www.observatorioeducativo.pe/). Así, algunas buscarán capacitación en el manejo de herramientas tecnológicas mientras que otros necesitarán profundización en los modelos pedagógicos. El estímulo a través de los incentivos es recomendable para mantener la participación activa, constancia y automotivación.

En el caso de los estudiantes, la generación de círculos de estudio o comunidades de aprendizaje como por ejemplo el club de ciencias, grupos pastorales u otras iniciativas en las cuales se puede: ayudar a los compañeros que tienen dificultades, generar experiencias de aprendizaje y proyección a la comunidad, entre otras. De esta manera se desarrollarán habilidades de liderazgo, tolerancia, responsabilidad, autonomía, capacidad de organización por citar algunos ejemplos.
















[i] Experiencia tomada de: Barrera Corominas, A. (2010). El trabajo colaborativo en la Administración. Aportaciones del programa Compartim. Ed. Generalitat de Catalunya. Departamento de Justicia. Recuperado de http://goo.gl/uxElqq

No hay comentarios:

Publicar un comentario